23 de diciembre de 2011

Necesidades

Cuando llega el invierno se me cruzan los cables y mi cuerpo se opone a mi mente. El frío me retiene en casa pero las ganas de disfrutar de la nieve y despejar las ideas me obligan a salir.
Esta temporada empezó muy lenta. Mi vida vivó muchos cambios este verano y aún estoy intentando entender cómo debo reaccionar –o he reaccionado-. En principio estoy lidiando con el estudio. Empecé una carrera nueva a distancia y la verdad que el sistema me asustó mucho y, sumado al atraso que tuve por trabajo –y vagancia-, me costó encontrar el ritmo y resolver el dilema estructural. Aún hoy me estoy poniendo al día con las asignaturas, los temas, las entregas y las plataformas de ALF (nombre del programa de internet que me permite estar en contacto con la uni) que estoy segura que no llegué a exprimir al máximo.
Por otro lado está el tema trabajo que por la ausencia de nieve –recién antes de ayer empezó a caer- se fue atrasando el comienzo y hasta las fiestas no habrá noticias del inicio.
El amor es lo único que me mantiene a flote. D es un sol y sin él no podría tener los pies en la tierra -seguramente estaría ahogada en el lago de atrás de casa-. Últimamente lo estoy volviendo un poco loco, lo debo reconocer. Mis agobios mentales me superan y no puedo contener las lágrimas, los cambios de humor y hasta alguna que otra pelea sin sentido. Pero creo que puedo asegurar que estamos más unidos que nunca. Al menos de mi parte, sé que le entrego en cada respiro mi corazón y en cada beso, mi alma. 
Otra de mis alegrías, aunque a la distancia, son las noticias de mi familia que me transportan a casa de mis padres y hasta puedo verlos en mi mente mientras hablamos por teléfono. La imagino a mamá en la cocina mientras papá levanta el teléfono del living y los dos me van hablando a la vez, muchas veces hasta peleando por quien lo hace primero.
Hace días que necesitaba escribir un poco, aunque sea contando estas cosas sin tanto alboroto pero que el tenerlas dentro no me produce más que un sofoco insoportable. Por cierto… llevo dos meses escribiendo y leyendo en inglés –la carrera es Filología Inglesa- y siento muchísima satisfacción en este momento al ver que las palabras en castellano me fluyen con tanta rapidez, ¡ja!  

1 conejos blancos:

Cesarina dijo...

Guuuaaauuu....lo único que te mantiene a flote es el amor????!!!...no es poca cosa...diría que es lo único que nos puede sacar de la paranoia que a veces tiende a convertirse nuestra vida.....Bien!!!!por vos y por D... ese amor será el que los mantenga juntos....y eso tampoco es poca cosa...verdad????