No sé, que me digan a mi que la cosa acá está “chunga”, no me cierra. A ver. La crisis, LA CRISIS. Está bien, la crisis se ve a la distancia en España –ojo, que ahora estoy en Andorra, pero que se ve y se escucha igual-, es verdad, sobre todo en la construcción. Obras paradas que traen aparejada la posterior baja de las distintas áreas que también dependen de una edificación.
Ahora bien, cri-sis. ¿Qué significa económicamente una crisis en un país? Yo sé que es un tanto descabellado comparar un país latinoamericano como Argentina con uno europeo como España, pero… vamos… vamos, vamos a ser sinceros y a aceptar que no tienen ni idea de lo que es estar en crisis, ZeñoreZ.
Comencemos con la idea del famoso PARO. Resulta que los españoles –y todos aquellos con los papeles legales que trabajen en el país- aportan al estado un porcentaje de su sueldo a la Seguridad Social y otro a Hacienda. Con una suma mayor a seis meses trabajados, el español que se encuentre sin trabajo, recibirá casi un ochenta por ciento de su último sueldo durante el tiempo que esté desocupado –siempre que no exceda los cuatro o cinco meses-. Ahora bien, se concuerda con que es una excelente ayuda a los ciudadanos que por desgraciadas razones están algún tiempo sin una entrada mensual laboral. Pero el dilema aparece cuando la vagancia se hace presente y miles de personas que habitan el suelito español se dedican a trabajar durante los seis meses de verano y luego se rascan los otros seis, recibiendo el “paro” o regalo del Estado cada mes en el banco. A ver, no me malinterpreten, pero ¿cómo no quieren estar en crisis si no les gusta trabajar? Bueno, fui un poco exagerada, ya lo sé. Perdón.
Lo voy a hacer fácil, porque sé que en realidad la cosa es más complicada, pero basémonos en una lógica simple a ver si nos entendemos entre los que no entendemos de economía.
La media general del español joven aspira a empezar a trabajar lo antes posible – a la mierda el estudio- para poder comprarse el coche –en miles de cuotas, obvio- y luego, a los veinte laaaaaaarrrrgos, meterse en la bendita hipoteca del piso. Hipoteca hipoteca hipoteca eh… estamos hablando de cuotas de mil euros por mes a pagar durante más de treinta años. Hipotecas que, la mayoría, sabe que no podrá pagar dado que se permiten un piso que luego, con la suba de los intereses, les termina saliendo el triple de lo que lo tendrían que pagar. Pero, el grupo de estos endeudados se comenzó a reducir gracias al bendito paro. A ver, el que trabaja seis meses y se arregla el pelo durante los otros seis, no se puede meter en una hipoteca. No puede, punto. Aspecto que los constructores no tuvieron en cuenta y se engolosinaron edificando porquerías de cartón que ahora nadie les puede comprar. Crisis.
Crisis. Crisis es que la leche te cueste el triple que hace dos días atrás. Crisis es que pagues un café lo mismo o más que cuatro kilos de pan. Crisis es que la cuota de la escuela aumente cada dos meses en el mismo año. Crisis es que EL ESTADO te robe DEL BANCO los pocos ahorros que te costaron media vida conseguir. Eso es crisis.
Igualmente, lo que quiero decir con esto es que está re bueno lo que hacen los españoles. En serio. Esta gente se preocupa de verdad por la pequeña gotita de agua que les está cayendo encima. Les importa que su país esté en crisis y, velando por el bienestar popular, el señor del supermercado, no sube los precios del tomate que cosechó en su huertito un setenta por ciento de una semana para la otra. Los alquileres bajan y no aumentan el doble, porque los propietarios se dan cuenta de que a sus inquilinos les cuesta un poco llegar a fin de mes. ¿Me explico? Otro ejemplo que vi el otro día por la tele. Peugeot llamaba a la semana de la oferta. Todos los coches con un cuarenta por ciento de descuento. Sí, el coche casi a la mitad de precio porque la “crisis” produjo un descenso en las ventas. Sin palabras.
El otro día mamá me decía por teléfono que estaba preocupada porque tenía miedo de que la cosa nos fuera mal por acá. Mamá se preocupa porque escucha la palabra “crisis” y se acuerda del cacerolazo en el Obelisco. Mamá se preocupa al igual que los españoles que pronostican una recuperación de la economía interna del país recién para el 2010. ¿Un año sólo de crisis? Pasenle la receta por mail a la hdp que tenemos a cargo en Argentina, por favor.
Ahora bien, cri-sis. ¿Qué significa económicamente una crisis en un país? Yo sé que es un tanto descabellado comparar un país latinoamericano como Argentina con uno europeo como España, pero… vamos… vamos, vamos a ser sinceros y a aceptar que no tienen ni idea de lo que es estar en crisis, ZeñoreZ.
Comencemos con la idea del famoso PARO. Resulta que los españoles –y todos aquellos con los papeles legales que trabajen en el país- aportan al estado un porcentaje de su sueldo a la Seguridad Social y otro a Hacienda. Con una suma mayor a seis meses trabajados, el español que se encuentre sin trabajo, recibirá casi un ochenta por ciento de su último sueldo durante el tiempo que esté desocupado –siempre que no exceda los cuatro o cinco meses-. Ahora bien, se concuerda con que es una excelente ayuda a los ciudadanos que por desgraciadas razones están algún tiempo sin una entrada mensual laboral. Pero el dilema aparece cuando la vagancia se hace presente y miles de personas que habitan el suelito español se dedican a trabajar durante los seis meses de verano y luego se rascan los otros seis, recibiendo el “paro” o regalo del Estado cada mes en el banco. A ver, no me malinterpreten, pero ¿cómo no quieren estar en crisis si no les gusta trabajar? Bueno, fui un poco exagerada, ya lo sé. Perdón.
Lo voy a hacer fácil, porque sé que en realidad la cosa es más complicada, pero basémonos en una lógica simple a ver si nos entendemos entre los que no entendemos de economía.
La media general del español joven aspira a empezar a trabajar lo antes posible – a la mierda el estudio- para poder comprarse el coche –en miles de cuotas, obvio- y luego, a los veinte laaaaaaarrrrgos, meterse en la bendita hipoteca del piso. Hipoteca hipoteca hipoteca eh… estamos hablando de cuotas de mil euros por mes a pagar durante más de treinta años. Hipotecas que, la mayoría, sabe que no podrá pagar dado que se permiten un piso que luego, con la suba de los intereses, les termina saliendo el triple de lo que lo tendrían que pagar. Pero, el grupo de estos endeudados se comenzó a reducir gracias al bendito paro. A ver, el que trabaja seis meses y se arregla el pelo durante los otros seis, no se puede meter en una hipoteca. No puede, punto. Aspecto que los constructores no tuvieron en cuenta y se engolosinaron edificando porquerías de cartón que ahora nadie les puede comprar. Crisis.
Crisis. Crisis es que la leche te cueste el triple que hace dos días atrás. Crisis es que pagues un café lo mismo o más que cuatro kilos de pan. Crisis es que la cuota de la escuela aumente cada dos meses en el mismo año. Crisis es que EL ESTADO te robe DEL BANCO los pocos ahorros que te costaron media vida conseguir. Eso es crisis.
Igualmente, lo que quiero decir con esto es que está re bueno lo que hacen los españoles. En serio. Esta gente se preocupa de verdad por la pequeña gotita de agua que les está cayendo encima. Les importa que su país esté en crisis y, velando por el bienestar popular, el señor del supermercado, no sube los precios del tomate que cosechó en su huertito un setenta por ciento de una semana para la otra. Los alquileres bajan y no aumentan el doble, porque los propietarios se dan cuenta de que a sus inquilinos les cuesta un poco llegar a fin de mes. ¿Me explico? Otro ejemplo que vi el otro día por la tele. Peugeot llamaba a la semana de la oferta. Todos los coches con un cuarenta por ciento de descuento. Sí, el coche casi a la mitad de precio porque la “crisis” produjo un descenso en las ventas. Sin palabras.
El otro día mamá me decía por teléfono que estaba preocupada porque tenía miedo de que la cosa nos fuera mal por acá. Mamá se preocupa porque escucha la palabra “crisis” y se acuerda del cacerolazo en el Obelisco. Mamá se preocupa al igual que los españoles que pronostican una recuperación de la economía interna del país recién para el 2010. ¿Un año sólo de crisis? Pasenle la receta por mail a la hdp que tenemos a cargo en Argentina, por favor.


4 conejos blancos:
Qué bien estuviste, eh.
en realidad, creo, es que esto es crisis y lo de Argentina es caciquismo.. esta claro que España tiene un problema exterior y otro interior que son las propias personas. Hay nulo espíritu de sacrificio, cierto, y una cultura del pelotazo, también cierto, pero eso sólo no justifica todo el problema ¿no?
eso si, aquí no hemos hecho más que empezar, tu danos tiempo y verás como os superamos :)
Muy distinto a lo que escribis siempre, pero me gusto....mucho
Que era en serio, mujer! Usted es la única conocida. Saludos!
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