30 de abril de 2008

Nuevo

De idas y venidas por una gran avenida oscura. No hay derecho, no hay revés. El asfalto resbala; el coche es una mantequera a gran velocidad.
Los planes cambian, la vida muta y el sol que nace alumbra la vereda por la que me paseo distraída.

19 de abril de 2008

MARRUECOS
MORROCO
MAROC

cuando vuelva, vuelvo

10 de abril de 2008

Cada uno en su lugar

El barco se tambaleaba. Sacaba la cabeza por la ventana y trataba de respirar el poco aire que corría.
Se hundió en la nube oscura que le cubría la cabeza. Se ahogó con el humo que fumaba. Con un baldazo de agua se despertó, se levantó y se fue a trabajar.
El barco seguía moviéndose, el aire escaseaba aún más. La humedad le risó el pelo y le abrillantó la piel.
Con el morral colgado, caminó hasta el subte y se perdió entre la muchedumbre.
El barco paró. Caminó por el puerto con la mochila a cuestas hasta que la cubrió la niebla.

4 de abril de 2008

Incontrolable

Pensar. ¿Pensar en qué? Pensar con miedo, pensar en el miedo. Romper a llorar por no tener respuestas. El señor miedo se disfraza y adquiere formas inconclusas.
Pensar en que se termina lo primero pero empieza lo segundo. Pensar en la soledad, en los minutos, en las horas y en las sensaciones que nacen cuando se está a su lado.
Pensar sin parar y sentir como la desesperación se apodera del cuerpo y no hay remedio para calmar la ansiedad. Un abrazo de consuelo, otro contendor. Pensar en que después no van a estar, pensar en lo poco que van a durar. Pensar, entonces, con frialdad, alejarse, evitar la mirada, correr la cara y, de espaldas, romper a llorar otra vez.

Impulso

Te hacés bien la boluda y jugás jueguitos en el compu para no pensar. Ponés una peli hasta que te quedás dormida. Dormís una siesta de cinco horas. Trabajás todo el día. Cualquier compañía te viene bien, todo sea por evitar estar sola, todo sea por evitar empezar a pensar y sentir como los ratones se van comiendo tu cerebro y te transforman la cara con muecas de preocupación, de tristeza y angustia desesperada por no poder controlar el futuro.