25 de agosto de 2007

On the other side of the world

Cuanto de verdad hay en tus palabras cuando es tu mirada la que no habla como lo hacía.
Me mentiste, me dijiste que era la canción “con más onda” que habías escuchado este último tiempo. Yo no sé a qué llamarás “onda” pero el tema que me regalaste humildemente tiene de todo menos “onda”.

KT Tunstall

Other Side Of The World
Over the sea and far awayShe's waiting like an IcebergWaiting to change,But she's cold insideShe wants to be likethe water,
All the muscles tighten in her faceBuries her soul in one embraceThey're one and the sameJust like water
Then the fire fades awayBut most of everydayIs full of tired excusesBut it's too hard to sayI wish it were simpleBut we give up easilyYou're close enough to see thatYou're.... the other side of the worldto me
On comes the panic lightHolding on with fingersand feelings alikeBut the time has comeTo move along
Then the fire fades awayBut most of everydayIs full of tired excusesBut it's too hard to sayI wish it were simpleBut we give up easilyYou're close enough to see thatYou're.... the other side of the world
Can you help me?Can you let me goAnd can you still love meWhen you can't see me anymore
Then the fire fades awaymost of everydayIs full of tired excusesBut it's too hard to sayI wish it were simpleBut we give up easilyYou're close enough to see thatYou're.... the other side of the worldOhh.... the other side of the worldYou're.... the other side of the worldTo me.


Supongo que las semejanzas con la realidad son mera coincidencia, ¿no?

18 de agosto de 2007

GD

¿Cuándo me di cuenta? Creo que fue hace más de un mes cuando tus te quieros dejaron de sonar extraños a mis oídos. Cuando tuve la necesidad de responderte de inmediato que yo te quería más. Cuando no quise seguir escapando dos veces por semana a dormir en soledad porque di con que el insomnio se apoderaba de mi cuerpo si no te tenía al lado.
¿No te alcanza? Es que no sé cómo explicarlo más claro. Me enamoré de tus ojos y del modo en que me miran cada mañana. De las tantas veces que me preguntás si estoy bien mientras hacemos el amor. De que me llames para que no me quede dormida y llegue tarde al trabajo. De que te abraces a mi pierna mientras fumo en la ventana.
Pero creo que en realidad me di cuenta de que te amaba día que te vi desaparecer en sueños.

13 de agosto de 2007

Long night long

El vacío estaba ahí, era grande y profundo, agudo y doloroso. Cuán extraño se me hacía medirlo. Aún hoy resulta absurdo contabilizarlo, ponerle nombre y aprender a convivir con él. De todos modos, así fue, me persiguió, se instauró en mi estómago y el Señor Vacío me maldijo por años.
Cuando la panza cruje, las piernas pesan y los ojos se cierran con facilidad. A mi me atacaba en las pantorrillas, se me acalambraban de noche hasta tener que despertarme del dolor. Sentía entonces al Señor hincarme los dientes en la boca del estómago, transformarse en acidez y obligarme a llorar sin consuelo. Así me sorprendían las mañanas, con la cara mojada, la nariz tapada, acostada en posición fetal esperando que a él se le ocurriera dormir.
Al Señor Vacío lo perdí en alguna mudanza, aunque por momentos creo que me engaña, se disfraza y se proyecta con el cansancio diario de una vida de trabajo aburrido en una isla de mierda.
En este lugar las horas no alcanzan, el cuerpo no responde y la cabeza no para ni de madrugada. Lo conozco al Señor, sé que jamás me abandonaría con tanta facilidad. Ahí está, atrás de algún turista, de una sombrilla de playa, debajo de mi cama, pero estar, está. De hecho, me lo imagino con una sonrisa macabra, expectante, al asecho de su presa, yo.

5 de agosto de 2007

Introspección 7

Queda poco. Un poco que se parece mucho a mucho. Si miro para atrás, veo demasiadas casas, distintos trabajos, loca gente loca y excesiva soledad.
Acomodando zapatos -que no son míos, por cierto- se me nublan los ojos cuando escucho nombrar Argentina. En todo este tiempo, jamás tuve tantas ganas de volver como ahora. Varias veces me quise ir, pero no era más que una huída de la isla sin rumbo específico. Otras tantas desee un abrazo de papá aunque sin importar el lugar. Y unas pocas más soñé con mi cama, mi cuarto, revolcarme en mi alfombra con mi tigre gigante, nada más.
Pero hoy, hoy sí puedo decir que extraño. Extraño a mi papá. Extraño a mi mamá. Quiero que Tony me despierte a la mañana con sus ronroneos en mi oreja. Necesito que mis hermanos me peleen, que mi sobrino me reconozca, ir a pilates con mi cuñada.
Tengo ganas de tomar Gancia batido con mis amigas, todas vestidas y peinadas iguales, escuchando boludeses y poniéndome al día. Quiero caminar por Olivos con frío en los pies y en el cuello mientras el sol me calienta con suavidad la cabeza. Quiero hacer el camino de los martes a lo de Andre, que sea jueves para visitar a saico. Eso, extraño mucho a saico.
Quiero despertarme y que sea 22 de septiembre.

3 de agosto de 2007

Volver a perder una mirada. Sí, perderla, dejarla de ver todos los días para no verla nunca más.

Sus brazos se deforman cuando apoya los codos en la cama. Ella queda presa entre los dos, más a gusto que nunca.
Con el dedo le recorre los músculos tensos, pasa por el hombro hasta llegar a la cara, la única que mira con ganas, la única que sabe mirar. Llegar a sus labios es la perdición. Tocarle la piel áspera, de barba de dos días, rodearle los ojos por las cejas y llegar al pelo suave lleno de arena. No queda más, tiene que besarlo, quiere besarlo y perderse en su aliento.