A mi me pasa diferente que a vos. Lo contrario exactamente. Durante estos días estoy viviendo poco, demasiado poco para mi gusto. Las ganas las tengo apagadas, por ende, las pocas palabras que llego a escribir, carecen de sentido.
Esta noche estoy sola con los dos gatos. A mi derecha está la luna de testigo. Ella entiende cuando yo digo que los enanos del vecino de enfrente me miran por la ventana. ¿Quién pone de adorno en un cuarto piso a dos muñecos diabólicos mirando hacia fuera? Corrijo, mirándome a mi.
Ayer hablé con papá y mamá. Saben todo. Papá y mamá saben ToDo. Papá y mamá son los mejores y, como era de esperarse, me hicieron llorar. Nota: el enano de gorro rojo me mira desde el cuarto piso de enfrente y no me gusta nada. Papá, vení a sacar al enano y, ya que estás, llevame de vuelta con vos. Gracias.
Los gatos se están peleando, sabelo. ¿Vos tenés gatos ahora? Lo dudo, lo que no te deben faltar son las mujeres.
Esta noche estoy sola con los dos gatos. A mi derecha está la luna de testigo. Ella entiende cuando yo digo que los enanos del vecino de enfrente me miran por la ventana. ¿Quién pone de adorno en un cuarto piso a dos muñecos diabólicos mirando hacia fuera? Corrijo, mirándome a mi.
Ayer hablé con papá y mamá. Saben todo. Papá y mamá saben ToDo. Papá y mamá son los mejores y, como era de esperarse, me hicieron llorar. Nota: el enano de gorro rojo me mira desde el cuarto piso de enfrente y no me gusta nada. Papá, vení a sacar al enano y, ya que estás, llevame de vuelta con vos. Gracias.
Los gatos se están peleando, sabelo. ¿Vos tenés gatos ahora? Lo dudo, lo que no te deben faltar son las mujeres.
*Sí, estúpido de mi parte seguirle la corriente pero me puede, me puede, como me pudo siempre.

